22 | JUN 2018
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18 FEB | 2014
Øtras de Río de Janeiro, Río de Janeiro, Brasil
En La Rocinha, el Mundial ya se hizo presente, pero las perspectivas de mejoría aún no
Adolescentes juegan al fútbol en un callejón de La Rocinha, Río de Janeiro. [Riccardo Romani]
La urbanización de la principal favela de Río de Janeiro aparecía como un objetivo estratégico, pero por ahora, el gobierno sólo mejoró la seguridad. Y a un costo muy alto.
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na visita a Río de Janeiro no necesariamente incluye una visita a La Rocinha. La favela más famosa impone su presencia desde el morro y todavía genera miedo. Se la mira desde lejos, pero sin ingresar. Es una ciudad escondida en otra ciudad. En los últimos tiempos, la militarización del área para reforzar la seguridad provocó que a sus habitantes se les haga cada vez más difícil vivir. Sin los narcos, desplazados hacia el norte, la presencia de las Fuerzas Armadas aún es fuerte. Y la gente que vive allí, todavía sin agua potable ni cloacas, tiene que pasar diversos checkpoints para entrar o [...]

Twitter: @riccardinoUK
Contributing editor de MUNDBØL
www.riccardoromani.it
Periodista, escritor, productor y director. Desde hace más de 20 años está dando la vuelta al mundo buscando historias para contar. Sus reportajes incluyen crónicas de Somalia, Irak, Mongolia, Haití y Afganistán. Trabaja para Sky Tg24. Escribió y dirigió The Election Game y Coca Nostra. En 2007 realizó The Possibility of Hope con Alfonso Cuarón. Su primera novela se llama Le cose brutte non esistono.

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[...] salir. Es una pequeña Palestina.

Las perspectivas que uno tenía, de mejoramiento de cara al Mundial y a los Juegos Olímpicos, para los habitantes de La Rocinha por ahora no han significado más que un lavado de cara, pero sin soluciones definitivas. Y se sabe que, una vez terminada la Copa, muchas de las promesas quedarán siendo nada más que eso: promesas vacías.

Mientras tanto, en los interminables pasillos de La Rocinha aún se encuentran sonrisas como las que tienen los protagonistas de la foto. Juegan al fútbol contra la pared. Y siguen siendo prisioneros de su entorno.

Hace poco trascendió también que en La Rocinha se está gestando un negocio interesante: debido a los altísimos precios de alojamiento que están pidiendo los hoteles y posadas de Río durante el Mundial, la gente ofrece sus propias casas a valores infinitamente más convenientes. Prometen una auténtica experiencia en Río. De eso quedan pocas dudas. ¿Pero habrá gente dispuesta a pagar por vivir una verdadera experiencia de Río? ¿O quienes asistan a ver a sus selecciones preferirán la Río artificial de los pósters?

De un modo u otro, será muy difícil ver a La Rocinha integrada a Río en el futuro cercano. Es una oportunidad perdida. Los Juegos Olímpicos, por suerte, traerán una segunda chance. [Ø]

Riccardo Romani
@riccardinoUK